En el auge de la era digital, de los gadgets y las apps, de los juguetes eróticos más innovadores y de la incesante búsqueda de nuevas formas de sentir placer, el regreso a los orígenes del sexo, a través del Petting te puede sorprender y mucho.
El Kamasutra y la gran variedad de técnicas sexuales están muy bien, pero hoy te proponemos volver a lo básico y re descubrir el placer. A veces nos complicamos en el sexo buscando las técnicas más misteriosas y complejas para poder salir de la rutina, pensando qué va a hacer más placentero nuestro encuentro, hasta que un día nos detenemos a pensar que a veces lo más simple es lo que más gusto nos puede llegar a dar.
¿Qué es el Petting?
Es algo tan simple como obtener placer con caricias, roses, besos con o sin ropa, todas aquellas prácticas que no incluyan penetración, básicamente es eso que hemos hecho desde siempre sin ponerle nombre, cuando interactuamos con la persona que nos gusta con intenciones sexuales, con ese alguien al que queremos tener en nuestra cama, es ese “manoseo” puro y duro que hemos disfrutado durante muchos años sobre todo en nuestros primeros acercamientos al sexo.
Hoy en día se considera Petting a todas aquellas practicas que no conlleven penetración, por lo que la masturbación, el rozamiento, o incluso el sexo oral podrían entrar dentro de esta categoría y aunque el Petting no conlleve penetración eso no significa que no pueda acabar produciéndose al final.
La gracia de está practica es que, aunque tengan ganas de penetración se cohíban hasta llevarlo al extremo, es un buen impulso para relaciones sexuales monótonas, para probar algo diferente y ponerle picante al asunto.
Ventajas del Petting
Es sexo seguro, algo más que evidente, ayuda a potenciar tu imaginación y la de tu pareja, aumenta el morbo y por último pero no menos importante ayuda a controlar los impulso eyaculatorios del hombre, el Petting puede practicarse en distintos grados:
En el grado uno realizaríamos caricias en las manos, brazos, cuello, en la piel que está expuesta, además de caricias por encima de la ropa, abrazos, besos y demás.
En el grado dos añadiríamos a todo lo anterior caricias por debajo de la ropa y más intensidad.
En al grado tres se incluiría la estimulación directa piel con piel, el frotamiento: masturbación genital, sexo oral, juguetes sexuales, todo menos penetración ya sea vaginal o anal.
Muchas veces lo mas sencillo se nos pasa por alto y volver a ello nos conecta con el placer y con un deseo que habíamos olvidado, anímate a realizar esta practica y aviva tu deseo adolescente experimentando, jugando y disfrutando.