¿Por qué se le llama beso de Singapur? En internet se encuentran varias teorías, puedes buscar y escoger la que más te guste y quieras creer, pero aquí nos vamos a concentrar en entender la esencia del beso de Singapur para poder lograr orgasmos más intensos a través del movimiento.
A este conocimiento se le conoce como Kabazza, fue adquirido por un grupo de mujeres que se dedicó a crear diferentes técnicas para llevar a sus parejas a un nivel de placer supremo y consiste en dar succiones al pene con la vagina, es decir, tratar de simular lo que hace el sexo oral pero con contracciones para darle “un masaje” a él, que le permita disfrutar de otras sensaciones a lo largo de su pene, especialmente en el glande y además intensificar los orgasmos femeninos, crear mayores conexiones y activar la zona más sensible de la vagina: la zona G que se conecta con la estructura interna del clítoris.
Beso de Singapur para dummies
Lo primero es identificar el músculo pubocoxígeo, que es el principal musculo del suelo pélvico, este envuelve a la vagina, identificarlo es simple: cuando vayas al baño y estés orinando intenta interrumpir el flujo de orina, ese musculo que aprietas para cortar el hilo de orina, es el músculo que vas a tener que entrenar… Si, hay que entrenarlo antes de practicar el beso de Singapur.
¿Cómo se entrena para el beso de Singapur?
Seguramente alguna vez has escuchado sobre los ejercicios de Kegel, estos ejercicios son unas contracciones que se hacen voluntariamente a diferentes ritmos e intensidad, lo puedes practicar en tu vida cotidiana durante todo el día, salvo dos condiciones: que estés embarazada o que estés con tu periodo, porque estarías generando movimiento interno y podrías empeorar los cólicos. También puedes practicar con un dildo para que te vayas familiarizando con el movimiento y la sensación teniendo algo adentro, no es lo mismo que hacerlo sola, estos ejercicios además ayudan a prevenir la incontinencia urinaria.
Llegado el momento con tu pareja, hay que escoger la mejor postura para el beso Singapur, la recomendada: él acostado y tú arriba, no olvidar una muy buena lubricación y debes estar penetrada a profundidad, ahí comienza a hacer succiones con tu vagina: apretar, sostener y soltar, apretar, sostener y soltar… repetir las veces que quieras. La comunicación es muy importante, recuerda que se está en pareja y el éxito depende de los dos, la tarea de él será indicar qué tanto está sintiendo, si subes la intensidad, si la bajas, cómo le gusta más. La intensidad de la contracción es mayor de acuerdo a lo fortalecidos que tengas los músculos, por eso es importante entrenarlos con los ejercicios de Kegel.
El beso de Singapur nivel 2.0
Ahora vamos a alternar con ritmos y profundidades: empezamos con la penetración completa, luego subimos un poco la pelvis para estimular el cuerpo medio del pene y luego podemos subir un poco más para que la punta, es decir el glande se estimule, esto, porque los músculos que tienen más fuerza están en la entrada de la vagina, por eso lo que esté ahí ubicado será lo que se va a estimular con mayor intensidad.
Ahora solo queda entrenar, practicar y disfrutar.